Venezuela deja a un lado sus diferencias en la beatificación de José Gregorio Hernández

El “médico de los pobres”, venerado como santo en Venezuela, recibió oficialmente el título de beato de la Iglesia católica en una pequeña ceremonia celebrada en Caracas.
La imagen de José Gregorio Hernández, con bigote y expresión serena, vestido con impecable traje, corbata y sombrero, es común en los altares de Venezuela. “El médico de los pobres”, más de 100 años después de su muerte, es venerado como un santo en este país. Ya en la cultura popular está tatuada la imagen del milagroso doctor que atendía gratis a pacientes pobres y que, si hacía falta, les daba dinero para medicinas.

La declaración como beato de José Gregorio Hernández (1864-1919) se oficializará en un pequeño acto en un colegio católico de Caracas, pues las autoridades eclesiásticas intentan limitar las aglomeraciones debido al covid-19. El papa Francisco se pronunció al respecto y afirmó creer que este acto podría servir para ayudar a la “reconciliación” de Venezuela que desde hace varios años ha sido golpeado por una grave crisis política, económica y social. “La beatificación del doctor Hernández es una bendición especial de Dios para Venezuela y nos invita a la conversión hacia una mayor solidaridad para producir entre todos la respuesta del bien común tan necesitada para que el país reviva, renazca después de la pandemia, con espíritu de reconciliación”, señaló el pontífice.
La beatificación de Hernández ha sido recibida por una enorme alegría en toda la comunidad católica de Venezuela. Por un momento, la unanimidad de sentimientos se impone en un país extremadamente polarizado. Las autoridades religiosas, los miembros del chavismo y la oposición han expresado su alegría y orgullo, y se han encargado de operar logísticamente de la mejor manera para celebrar dicha noticia. Además, han invitado a toda la población para que se sume al acto. José Gregorio Hernández fue el símbolo necesario para que un país, que desde hace muchos años perdió cualquier esperanza de reconciliación, volviera a unirse en torno a un objetivo en común. Por un día, las diferencias y la polarización no serán las que reinen en Venezuela.

Por su parte, el presidente venezolano Nicolás Maduro invitó al pueblo de Venezuela a hacer de su hogar un templo de oraciones para lo que serán los actos religiosos con motivo de la beatificación de José Gregorio Hernández. Además, informó al país sobre la participación del Gobierno nacional, junto a la Iglesia católica, en los preparativos para lo que serán los actos de beatificación del insigne trujillano venerado por creyentes de toda Venezuela y el mundo. “Esta semana que viene será la misa de beatificación del Dr. José Gregorio Hernández, hemos estado apoyando en todo lo que sea útil y necesario a la Iglesia católica, en la preparación de este evento esperado por el pueblo venezolano durante décadas, la beatificación del Dr. José Gregorio Hernández ¡Por fin lo logramos!”, expresó el mandatario durante su acostumbrada alocución dominical.
Que el acontecimiento ocurra en plena pandemia le da un aura singular al acto, pues a este médico le tocó combatir la gripe española en su país hace poco más de un siglo. El 19 de junio de 2020 fue aprobada la beatificación, luego que una comisión teológica integrada por siete expertos concluyera que un milagro de Hernández salvó la vida de la niña Yaxury Solórzano, gravemente herida durante un asalto, en marzo de 2017, cuando tenía 10 años.

La niña fue herida de bala en la cabeza cuando ladrones intentaron robarle la moto a su padre, y sufrió pérdida de masa encefálica y fractura craneal. Los médicos tratantes advirtieron que de sobrevivir quedaría con secuelas permanentes, sin embargo, se recuperó por completo. “Durante la intervención quirúrgica, la madre de Yaxury pidió con fervor la intercesión del Dr. José Gregorio Hernández ante Dios, y ella misma afirma que percibió su presencia de forma inmediata, cuando sintió una mano en el hombro y una voz que le habló: ‘¡Quédese tranquila, todo irá bien!’”, reseña la CEV en una nota de prensa.

La beatificación es el último paso previo para la canonización como santo. Hasta ahora, ningún venezolano ha sido declarado santo por la Iglesia católica.

Con información de AFP.