El enemigo está en casa”: Carlos Verona tras polémica expulsión de Richard Carapaz de la Lieja-Bastoña-Lieja

El ecuatoriano fue retirado de la carrera por la posición que utilizó para sacar ventaja en el descenso.
La polémica en el ciclismo está más encendida que nunca después de la expulsión de Richard Carapaz en la clásica Lieja-Bastoña-Lieja. El ecuatoriano fue retirado de la carrera por haber adoptado una ubicación prohibida en la bicicleta, sentado en el tubo horizontal del cuadro y conocida como posición huevo.

Carapaz, que ocupó la cabeza de carrera en el último tercio de la clásica ganada por el esloveno Tadej Pogacar se posicionó de esa manera durante unos breves segundos a una veintena de kilómetros para la llegada, en el descenso que llevaba a la última subida de la prueba, la Roche-aux-Faucons.

Desde comienzos de abril, la Unión Ciclista Internacional (UCI) prohíbe “el uso del tubo superior horizontal de la bicicleta como punto de asiento”, es decir, la posición aerodinámica popularizada desde 2013 por el esloveno Matej Mohoric.

En el nuevo reglamento, los corredores deben respetar como “únicos puntos de apoyo los pedales, las manos en el manillar y el sillín”.

Carapaz, ganador del Giro de Italia en 2019, había acabado en la posición 29 en su primera participación en la Lieja-Bastoña-Lieja.

El ciclista reaccionó a su expulsión con su buena actitud y escribió: “Mijines! Esto es un juego de ajedrez con varias opciones para ganar o perder, pero lo más importante siempre sonreímos ante un jaque mate”.

Sin embargo, otros ciclistas sí criticaron la decisión que se tomó conforme al nuevo reglamento de la UCI, que prohíbe varias posiciones que eran utilizadas en el descenso para evitar que los aficionados los emulen.

Carlos Verona, del Movistar Team, fue uno de los ciclistas que más criticó la decisión y lo que está sucediendo con el ciclismo.

“¡El ciclismo tiene el enemigo en casa! Lo de las isletas sin señalizar, o lo de tener que llevar la bolsa de avituallamiento en la mano durante kilómetros porque no se pueden tirar a los espectadores, ya lo solucionamos cuando nos matemos alguno. Siento vergüenza”, escribió Carlos Verona en redes sociales adjuntando una imagen de Carapaz donde se ve que estaba haciendo el ‘bicho bola’.

“El Comité de Dirección de la UCI también decidió reforzar el reglamento sobre la conducta potencialmente peligrosa de los ciclistas, incluido arrojar una botella a la carretera o dentro del pelotón (lo que puede suponer un peligro para los demás ciclistas) y tomar posiciones peligrosas en la bicicleta (especialmente sentado en el tubo superior)”, señala la reglamentación.

Pogacar, imbatible

El último vencedor del Tour de Francia, el esloveno Tadej Pogacar (UAE), conquistó la 107ª edición de la Lieja-Bastoña-Lieja, la ‘Decana’ de las clásicas ciclistas, por delante del campeón del mundo, el francés Julian Alaphilippe.

Pogacar fue el más fuerte al esprint entre un grupo de cinco corredores, entre los que se hallaba el español Alejandro Valverde, cuarto.

A sus 22 años, el fenómeno esloveno se convierte en el vencedor más joven de la ‘Decana’ desde que lo consiguiese en 1977 el francés Bernard Hinault, que también era el último ganador del Tour en vencer también en Lieja (1980).

“Sabía que Alaphilippe tenía un esprint largo; me puse a su rueda y le pude remontar”, declaró Pogacar, que el año pasado acabó tercero en otro esprint reducido que ganó su compatriota Primoz Roglic y en el que Alaphilippe ya fue segundo.

El francés se rindió al joven Pogacar. “Es un fenómeno. Todo el mundo conoce sus resultados de estos últimos años, desde que llegó a profesionales, obteniendo resultados ya en sus primera carreras: podio en la Vuelta a España en su primera participación en una grande, el último Tour… y muchas otras carreras”.

“Tadej ha estado listo” en el esprint, continuó Alaphilippe. “Lo lanzó como se debe, desde atrás (…) No tengo la sensación de haber cometido un error. Pogacar gestionó bien el esprint y el ‘timing’. Felicitaciones para él”.

*Con información de AFP.